Las areolas constituyen la referencia morfológica-estética, y de sensibilidad de los senos, además permiten culminar la función de amamantar.

1. RETRACCIÓN O INVERSIÓN DE PEZONES

Suelen afectar a un lado, aunque existen bilaterales. Pueden tener origen congénito: permanentemente deprimidos o invaginados, con incidencia entre 3 y 10% de mujeres, a los que hay que añadir causas adquiridas (por hipertrofia mamaria, mastitis ductal, carcinoma mamario, cirugía previa del seno, o gestación). Por lo anterior es muy importante hacer un diagnóstico preciso de la alteración subyacente mediante exploración minuciosa a veces complementada con estudios de imagen, para descartar existencia subyacente de enfermedad de Paget del pezón que puede asociarse a carcinoma mamario.

 

En los últimos 125 años, en las formas congénitas, se han descrito múltiples técnicas quirúrgicas para intentar su corrección. En casos leves a moderados, subyace una debilidad o carencia del tejido de soporte, con acortamiento de conductos galactóforos, mientras en los más severos o grado III, además alteraciones en la contracción de fibras musculares lisas.

Las técnicas desarrolladas originalmente han implicado interrumpir conductos galactóforos o lastimar sensibilidad del pezón, incluso rellenar retrógradamente con planos de tejidos propios (colgajos glandulares, dérmicos, incluso cartílagos propios), todo ello provoca cicatrices y mermas sensoriales además de funcionales. La mayor parte de técnicas en las últimas décadas proceden de Asia, y son muy ingeniosas. Pero desde 2005, existen técnicas más simples que permiten exteriorizar el pezón, con una incidencia muy baja de recidiva o reaparición de la inversión, sin cicatrices visibles, preservando completamente sensibilidad y función para futuras lactancias. Son procedimientos ambulatorios, sin ingreso hospitalario, de breve duración, realizados bajo anestesia local, que se continúan de forma intermitente mediante visitas en consulta.

2. HIPERTROFIA DE PEZONES

Es una condición mucho menos frecuente, relacionada con antecedentes familiares, y que se manifiesta especialmente después de las maternidades. Suele ser bilateral, y se hacen más evidentes cuando areola y pezón se contraen. Puede asociarse a otras anomalías del seno. Su corrección idónea, bajo anestesia local ambulatoria, fue descrita en 1.975 y permite preservar tanto sensibilidad y capacidad de amamantar, además de una reincorporación inmediata a las actividades diarias.

3. OTRAS SITUACIONES COMO

POLITELIA (pezones supernumerarios), ATELIA (ausencia de pezones), FISURADOS, entre otras. Todas estas presentaciones, según estudio particular de cada caso, pueden tener una oportunidad reconstructiva.