¿Qué es y cómo se realiza?

El tratamiento quirúrgico en orejas prominentes o separadas, se denomina otoplastia, y permite asociar la corrección de otras alteraciones, como mal-rotación, agrandamiento y tamaños desproporcionados o asimetrías entre ambas orejas.
Básicamente, consiste en acentuar los relieves de cartílagos como antehelix, y atenuar la profundidad de la concha, hasta recrear la forma deseada, además de obtener la mayor simetría posible con la oreja contralateral. Existen otros gestos posibles como corregir lóbulos deficientes, excesivos o con desgarro.
En cualquier caso la técnica se diseña no solo de manera individual sino para cada una de las orejas.

 

¿Cuáles son los requisitos para esta mejora?

El desarrollo del pabellón auricular se ha establecido a los 4 años de edad, a partir de ese momento se puede proponer su corrección. Durante la primera etapa escolar, se hace patente la influencia que pueda tener la deformidad, y se contempla su corrección para prevenir consecuencias de inadaptación social.
Mientras, en el adulto, por la notable mejora que conlleva.
Existen deformidades más acentuadas, como orejas contraídas, acuminadas, “en copa”, que también se tratan con variantes de otoplastia.
El objetivo fundamental, pretende obtener una aspecto natural, sin apariencias artificiales.
El cirujano plástico con su visión integradora, contempla también una vertiente reparadora de otras deformidades congénitas como aquellas con deficiente desarrollo (microtia) o ausencia del pabellón (anotia). También su reparación por mutilación parcial o pérdida.

 

Formas de realizar la otoplastia

La realizamos siempre en quirófano de centro hospitalario homologado, bajo anestesia general o local dependiendo de la edad y grado de colaboración.
El procedimiento es variable según las anomalías a corregir. Se inicia con un abordaje posterior que oculta cualquier cicatriz visible, y nos permite establecer las modificaciones específicas en cada cartílago, debilitándolo previamente para prevenir recidiva de la deformidad. Después se procede a su anclaje implantando las suturas adecuadas. Finalmente se descarta el excedente de piel, se oblitera con sutura auto-reabsorbible, y aplicamos un vendaje circular.