La corrección quirúrgica del seno descendido y de forma aplanada que ha sufrido los efectos de la involución cutánea y glandular, se denomina mastopexia.
El descenso o ptosis mamaria, puede acompañarse de pérdida del contenido glandular o insuficiente desarrollo previo, que para su mejor corrección, precisa de un aumento del volumen mamario con implantes. También corregimos desproporciones areolares.

¿Cuáles son los requisitos para esta mejora?

Mujeres cuyos senos han involucionado como consecuencia de gestación, lactancia, oscilaciones de peso, o el transcurso de la edad. A consecuencia de lo anterior, existe pérdida de turgencia, reducción de su proyección natural, y aplanado especialmente de cuadrantes superiores.
Es importante el control eco y / o mamográfico previo.

Formas de realizar la mastopexia

La realizamos siempre en quirófano de centro hospitalario homologado, bajo anestesia general, y en algún caso menor con anestesia local y sedoanalgesia. La duración del procedimiento depende de la asociación simultánea de implantes, y del tipo de ptosis a corregir. Se inicia con un abordaje alrededor de areolas y vertical hacia surcos mamarios, que depende del excedente de piel, y cuyo reajuste determinará la nueva posición de areolas y pezones. El tejido glandular recupera su proyección cónica, que mantiene a expensas del nuevo sujetador confeccionado con la piel. Cuando los tejidos propios son insuficientes, son necesarias las prótesis. Finalizamos el cierre con suturas ocultas y un vendaje especialmente adaptado, o un sujetador adecuado.
Existe una anomalía especial, mamas tuberosas, que suelen asociar importante asimetría entre ambas, descenso del seno mayor, alteraciones en su diámetro transversal y defectuosa definición del surco, a veces constreñidas, con agrandamiento de areolas. Este conjunto se resuelve mediante técnicas específicas, que incorporan además de entre otras, a la mastopexia y también aumento con implantes.