La reconformación del contorno glúteo permite no solo su aumento sino además la corrección de asimetrías entre ambos, rellenar las depresiones laterales, y obtener una silueta más turgente y redondeada, juvenil y proporcionada. Básicamente existen dos planteamientos para su realización; en varones, aumentar su volumen cuando que ya no responden más al ejercicio de musculación sistemático, y en mujeres, acrecentar la sinuosidad de sus curvas, permitiendo además su elevación que puede haberse reducido por oscilaciones de peso, atrofia por sedentarismo, convalecencias, incluso falta de desarrollo original.  El progresivo interés en estos resultados es acrecentado con la modificación de los hábitos de comportamiento, indumentaria y exposición del cuerpo.

Forma de realizar la glúteoplastia

Básicamente se realiza con implantes, lipotransferencia o una combinación de ambas incluso “lifting”. Los mejores resultados se obtienen con anestesia general o bien epidural, según la duración del procedimiento unas dos horas, que es variable dependiendo de las técnicas realizadas.

Se emplean diferentes tipos de prótesis de gel de silicona en forma y perfil, de gran cohesividad para permitir una larga vida del implante, que han sido diseñadas por los cirujanos pioneros en este campo desde principio de los años noventa. Las dimensiones dependen de la capacidad o espacio disponible del lecho que las alberga y de la necesidad de incremento.  El abordaje vertical se produce a través del surco interglúteo que es el menos evidente. El lecho desarrollado queda en el seno del tejido muscular del glúteo mayor, ruta con protección más adecuada para los implantes y también del nervio ciático, dando resultados estables y bien proporcionados a diferencia del manejo subfascial más sencillo pero sin soporte adecuado y más evidente o artificial. Finalmente se aplican tiras adhesivas sobre el contorno obtenido.

La lipotransferencia con tejido adiposo propio cuando se halla disponible, constituye un gran avance especialmente en glúteoplastia femenina, y con frecuencia puede combinarse además con glúteoplastia de implantes, siempre que se halle indicada. Es un procedimiento especialmente gratificante por la mejora del contorno corporal que conlleva, al estilizar por añadidura las áreas donantes, generalmente abdomen, trocánteres o cara interna de muslos y rodillas. mediante una lipoescultura adicional muy apreciada.

Otros “métodos” preconizados  de elevación-retensado  glúteo empleando hilos tensores, se hallan paulatinamente en desuso por los “resultados” obtenidos, pues conllevan su retirada segura, por ruptura, deformidades e incompetencia para mantener un aspecto natural anatómico.

Cuando los tejidos blandos por caída o ptosis determinan deformidades como doble surco glúteo o “banana-fold”, es necesario además ocultar el excedente en el surco natural, circunstancia que proporciona un efecto de “lifting” del contorno más caudal.