¿Qué es y cómo se realiza?

La cirugía encargada del aumento de pómulos, también denominada malarplastia, es la encaminada a corregir la falta de proyección en los pómulos o su asimetría. Los pómulos, que también pueden recibir el nombre de malares, son los huesos de la cara que otorgan sostén a nuestras mejillas y su modificación puede influir en gran medida a la hora de conseguir la armonía deseada. Mientras que unos pómulos poco desarrollados pueden ofrecer a nuestro semblante un aspecto algo cansado o envejecido, unos pómulos demasiado desarrollados pueden dotarnos de un aspecto agresivo y poco elegante. La consecución de unos pómulos de tamaño adecuado puede ayudarnos a alcanzar un equilibrio natural a nuestro aspecto.

¿Cuáles son los requisitos para esta mejora?

Es necesario que las facciones del rostro hayan finalizado su proceso de desarrollo para someterse a este tipo de cirugía. Del mismo modo, el paciente deberá  ser consciente tanto de las posibilidades reales que permite un aumento de pómulos en su caso particular como del proceso de la cirugía en sí y su periodo de recuperación. Es preciso que el paciente se encuentre emocionalmente estable y que ponga en conocimiento de su cirujano todos los aspectos relativos a su estado de salud (si es fumador, posibles alergias etc).

Proceso de realización de un aumento de pómulos

A menudo, una corrección de pómulos va acompañada de otro tipo de intervenciones como liftings, cirugía de párpados o cirugía de la mandíbula para conseguir un equilibrio del rostro completo. En estos casos, las incisiones realizadas para este tipo de intervenciones se aprovecharán para el aumento de pómulos. En los casos en los que la malarplastia se realice de manera individual, lo más adecuado será colocar los implantes pertinentes para el aumento a través de incisiones realizadas dentro del labio superior o bien mediante el párpado inferior.

Una cirugía correctora de pómulos suele durar entre 35 y 45 minutos aunque dependiendo de la magnitud del retoque o de la combinación con otros tratamientos puede prolongarse algo más. Respecto al tipo de anestesia empleado, lo más común suele ser la utilización de anestesia general, aunque en ocasiones también puede emplearse únicamente anestesia local o anestesia local combinada con algo de sedación